Sorpresa en Perú: un ex ministro de Pedro Castillo está cerca de meterse en el balotaje con Keiko Fujimori
La elección en Perú dio un giro inesperado y dejó cerca del balotaje al candidato de izquierda, Roberto Sánchez. El líder del partido Juntos por Perú que reivindica al ex presidente detenido,...
La elección en Perú dio un giro inesperado y dejó cerca del balotaje al candidato de izquierda, Roberto Sánchez. El líder del partido Juntos por Perú que reivindica al ex presidente detenido, Pedro Castillo, superó en el conteo oficial al alcalde de Lima, Rafael López Aliaga.
Con este cuadro, Sánchez será el que compita con Keiko Fujimori en la segunda vuelta del 7 de junio con serias chances de ganar si es que se repite la unificación del voto anti-fujimorista de las últimas tres elecciones.
Pero el conteo aún no termina y la diferencia entre el segundo y el tercero es mínima. Además, Aliaga denunció fraude y todo indica que pueden convocarse movilizaciones.
Como sea, Sánchez logra ganar en regiones predominantemente indígenas como Ayacucho, Puno, Cusco y Apurímac mientras que Aliaga lidera en Lima, la capital y región más poblada del país.
Keiko Fujimori se mete en el balotaje y espera rival en un conteo que sigue abierto
En caso de conformarse esta balotaje, estaremos frente a una contienda que refleja las divisiones estructurales del país entre las zonas urbanas costeras y el interior rural, entre el capital privado y las demandas de soberanía sobre los recursos naturales.
El candidato de Juntos por Perú es psicólogo egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y cuenta con una maestría en Políticas Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú. En 2008, participó en la fundación de Juntos por el Perú, partido de izquierda que preside desde octubre de 2017. En las elecciones de 2021, fue elegido diputado por la circunscripción de Lima, cargo que ocupará hasta 2026.
Entre el 29 de julio de 2021 y el 7 de diciembre de 2022, se desempeñó como Ministro de Comercio Exterior y Turismo en el gobierno de Pedro Castillo, cargo que dejó tras el intento de disolución del Congreso y la consiguiente vacante presidencial que terminó con la detención del ex presidente. Sánchez lanzó su candidatura por la izquierda y es el más cercano al grupo de Pedro Castillo, a quien no descarta indultar en caso de llegar al poder.
El programa presentado por Sánchez se estructura en torno a tres ejes centrales: reforma constitucional, fortalecimiento del sector público y redistribución presupuestaria. En el ámbito político, Sánchez propone la convocatoria de una Asamblea Constituyente para reconocer al Perú como Estado multicultural, institucionalizar el mecanismo de referendos, audiencias públicas y consulta popular, y eliminar los regímenes tributarios diferenciados que benefician a las grandes empresas.
Por otro lado, impulsa la nacionalización de recursos estratégicos como el gas, el petróleo, el agua, la energía y los puertos, además de la renegociación de los tratados de libre comercio. Asimismo, la política tributaria prevé impuestos sobre las ganancias y las grandes fortunas en contextos de crisis, la eliminación de exenciones fiscales y un aumento del 20% en los impuestos a las empresas mineras.
En lo social, el plan establece un incremento del presupuesto de educación del 6% al 10% del PIB en cinco años, un aumento del salario mínimo docente y la creación de un Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Para el sector extractivo, propone la formalización de la minería artesanal mediante parques mineros gestionados cooperativamente, un monopolio estatal sobre la comercialización del oro de pequeños productores y la prohibición de las actividades mineras en áreas naturales protegidas y cabeceras de cuencas hidrográficas.
Sin embargo, todas estas reformas son prácticamente imposibles sin una mayoría parlamentaria fuerte. Los antecedentes de Perú en ese sentido son brutales. Desde las elecciones generales de 2021, el país andino ha visto pasar a siete presidentes en tan solo nueve años, reflejo directo de una crisis política brutal que tiene como punto clave el enfrentamiento permanente entre los poderes Ejecutivo y el Legislativo.
Perú se prepara para unas elecciones inciertas con Keiko Fujimori liderando las encuestas
Esta elección fue sumamente fragmentada, con un récord de 34 candidatos inscritos para la contienda presidencial en donde ningún candidato superó el 20% de los votos.
El contexto institucional preocupa a los observadores internacionales. En un artículo publicado el 9 de abril, Human Rights Watch (HRW) advirtió sobre un proceso de deterioro democrático "lento pero constante" en Perú.
La composición para el Congreso será clave para el próximo gobierno. Las encuestas indican que ningún partido probablemente obtendrá la mayoría absoluta, lo que debería perpetuar el escenario de difícil gobernabilidad y la necesidad de coaliciones frágiles, características del poder legislativo peruano en la última década.